<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122</atom:id><lastBuildDate>Thu, 10 Dec 2009 00:08:07 +0000</lastBuildDate><title>-mis dias sin mi-</title><description></description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/</link><managingEditor>telastomas@hotmail.com (Tomás)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>69</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-8066421512983926102</guid><pubDate>Mon, 02 Nov 2009 10:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-02T02:56:32.333-08:00</atom:updated><title></title><description>te veo desde lejos, te investigo, me acerco. empiezo con alguna observación graciosa que probablemente no entendiste, quise hacerte un halago sobre tu bolso y por un segundo te ofendiste. te expliqué que en realidad intentaba ser un poco ocurrente, nada más, y ahí empezó todo a perder gracia. te seguí hablando, me contestaste sin ganas, te fui atrapando y accediste a tomarte un café conmigo. poco a poco fui perdiendo el hilo de la conversación. tenía ganas de levantarme e irme, de decirte que solamente fue tu corte de pelo lo que me llamó la atención.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-8066421512983926102?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/11/te-veo-desde-lejos-te-investigo-me.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-6211065756413750201</guid><pubDate>Tue, 20 Oct 2009 09:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-20T02:31:39.517-07:00</atom:updated><title></title><description>Y de repente son otra vez las 6:28 am y qué sé yo. La noche que se pasa volando, mucho más rápido que el día y la luz celeste que va entrando por el patio y me atormenta poco a poco. Entra por mi cuadrado de cielo entre los edificios y me siento privilegiado por poder ver las nubes de pie, mientras los demás lo hacen asomados por sus ventanas. Me prendo un cigarrillo y me asomo al balcón para que los taxistas me regalen una historia, alguna pelea, lo que sea. Pienso en vos, unos dos minutos hasta que las cenizas llegan al filtro, pienso en que ojalá te vea esta tarde, que te guste mi camisa nueva, que tu sonrisa siga igual, que nada nos cambie. Que todo nos cambió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-6211065756413750201?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/10/y-de-repente-son-otra-vez-las-628-am-y.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-7757059741808301538</guid><pubDate>Sun, 11 Oct 2009 07:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-11T00:04:59.189-07:00</atom:updated><title></title><description>Y soñé con vos otra vez.&lt;br /&gt;Todo era cuellos y perfume,&lt;br /&gt;atardecer y despedidas,&lt;br /&gt;como siempre.&lt;br /&gt;Excepto por aquella Polaroid&lt;br /&gt; que nos regalaba más y más&lt;br /&gt;fotos a cada paso que dábamos.&lt;br /&gt;Click&lt;br /&gt;y otra&lt;br /&gt;y otra&lt;br /&gt;y de nuevo.&lt;br /&gt;Me desperté&lt;br /&gt;transpirado abrazado a una foto&lt;br /&gt;imaginaria&lt;br /&gt;y tan real como tu perfume&lt;br /&gt;tu cuello&lt;br /&gt;el atardecer&lt;br /&gt;y nuestra despedida,&lt;br /&gt;otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-7757059741808301538?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/10/y-sone-con-vos-otra-vez.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-3359156551859366244</guid><pubDate>Mon, 31 Aug 2009 04:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-30T21:48:39.915-07:00</atom:updated><title>(son multitud) III - vol 2</title><description>Esa noche, entre restos de gusto amargo y de cigarrillo en la parada del colectivo, chateé con ella durante varias horas. No me olvido, fue una conversación adolescente como tantas otras hablando de sueños, de veranos en el balcón, de alcancías donde nos ahorraríamos las lágrimas y cuántas cosas más que podrían decirse un par de púberes que recién se conocen. El olor a año nuevo se acercaba desde la ventana, el calor del verano humeando aún después de las diez de la noche y la gente tomando cerveza en el bar de enfrente, visibles desde mi ventana. Al día siguiente ella partía de vacaciones.&lt;br /&gt;Llegó año nuevo, las fiestas se fueron y con el mes de enero empezó el aburrimiento. Había dejado de trabajar hace un par de días y una pequeña gran suma de dinero esperaba ser usada en mi alcancía. A sabiendas de que mis días no iban a mejorar, me sumé al viaje de mi hermana al país vecino de Chile con los pesos contados y sin saber a ciencia cierta qué iba a hacer. El plan duraba 5 días, el tiempo que me mi hermana iba a quedarse junto a su esposo en un hotel. Yo por mi parte me alojé en un hostel a veinte minutos de la playa, en una zona de bohemios y músicos, de bares y de ratas. Así pasé mis primeros cuatro días, recorriendo las calles, comprando antigüedades, escuchando a alguna que otra banda en un bar. Finalmente me decidí a ir a la playa, a caminar y encontrarme a tanta gente de la que me había querido alejar. Entre todos ellos, claro, estaba ella sentada un grupo de pseudo-musculosos de pelos lacios y perfectos, de bronceado caribeño (aún en Chile) y sonrisas publicitarias. Yo, por mi parte, tenía algunas ampollas en la nariz por culpa del sol, los ojos vidriosos y el pelo lleno de arena y sal. Nos sentamos a charlar por un rato, yo entre pelotas de rugby ajenas y conversaciones insoportables mientras ella se peinaba con ayuda de un espejito de mano. No fue nada especial, pero quedamos en que, probablemente, coincidiríamos en el mismo lugar a la noche. - "Ok, está muerta conmigo."- pensé. Qué pelotudo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-3359156551859366244?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/son-multitud-vol-iv.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-1889847542893174219</guid><pubDate>Mon, 31 Aug 2009 04:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-30T21:34:33.038-07:00</atom:updated><title></title><description>Hoy me permití tener esta fantasía, donde era protagonista de una película de Sofía Coppola. Compartía escenas con Scarlett y con Kirsten, rodábamos en París y finalmente te enamorabas de mí. También tenía la capacidad de terminar lo que empiezo, algo que perdí hace mucho tiempo, y vivía en un loft con pisos de madera y paredes con molduras. Hablaba tres idiomas a la perfección, tenía una carrera encaminada, un gato negro llamado Ulises. Tomábamos té rojo hasta las 3 de la mañana, después de ver una película y antes de acostarnos para no dormir, para ver cómo la luz del día violaba las cortinas de voile.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-1889847542893174219?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/hoy-me-permiti-tener-esta-fantasia.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-370319772491727967</guid><pubDate>Mon, 10 Aug 2009 05:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-09T22:48:11.770-07:00</atom:updated><title>(son multiud) III - vol 1</title><description>Quizás esta sea la parte más compleja de mis amoríos pre-y-post-adolescentes. A ella la llamaremos "W" y le dedicaremos el (por ahora) último y más largo de los apartados. Ella era todo lo que yo no buscaba en una chica. Para empezar era bastante más chica que yo, y todos sabemos que las distancias se alargan mucho cuando uno tiene dieciocho. No es lo mismo tener veinticinco y que la chica que te gusta tenga veintitrés, a tener dieciocho y que la muchacha en cuestión tenga dieciseis. Como les decía, "W" era todo lo que yo no soportaba en alguien del sexo opuesto. Nos conocimos, gracias a la modernidad y por pura casualidad, a través de internet. Yo leí al azar, algo que ella había escrito en no sé dónde, y sin saber qué o quién era y totalmente en contra de mis principios le dejé mi mail para que habláramos. Costumbre que, aclaro, me parece detestable y nunca compartí, así como conocer gente por internet me parece pseudo-patético. Así fue como empezamos a charlar (no diré "chatear", odio ese término), y lo que en un principio subestimé (por la diferencia de edad y porque no parecía ser tan interesante como escribía), día a día se fue tornando más y más atrapante, hasta el punto de conectarme para ver si encontraba alguno de sus nicks, siempre originales. Transcurrieron quizás dos o tres meses de conversaciones, de compartir música, libros, películas. Llegó el verano y el simpático azar nos encontró de manera premeditada en una fiesta de navidad.&lt;br /&gt;Para ese entonces yo acababa de "terminar", y digo "terminar" porque no sé si puede realmente terminarse algo que nunca empezó, un jugueteo amoroso con "C", quien no es lo suficentemente relevante como para que hablemos de ella. Como dije anteriormente, "W" estaba en aquella fiesta, donde también estaba "C" y una infinidad más de personas. Recuerdo que pasé toda la noche tomando vodka barato y buscando a "C" que, bajo los efectos de la bebida rusa, no se podía mantener en pie y vagamente me prestaba atención. Con la vista borrosa y la libido a flor de piel, di por terminado todo tipo de sentimiento por aquella tercera letra del abecedario y me dediqué a desperdiciar otra media hora buscando a "W" por entre el tumulto de fluoresencia adolescente. Finalmente y casi terminando la noche la encontré. Era mucho más alta y flaca de lo que la imaginaba, tenía una sonrisa súper amplia y mantenía cierta distancia gélida que me hacía sentir ganas de quedarme. Estuve bailando (pisándola) por alrededor de media hora, quizás un poco más, y mis comentarios a esa hora y en ese estado, eran de lo menos inteligente. "W" se fue, excusándose de que la estaban esperando afuera sus amigas para irse y que bla ble bli. Prometimos vernos en los siguientes días.&lt;br /&gt;"W" partía de vacaciones unos días previos a año nuevo, así que aprovechamos antes de su partida para vernos. Quedamos en encontrarnos a una cuadra de mi casa, en mi café favorito. Si no recuerdo mal, la "cita" era a las cinco y media. Diez minutos antes estaba ahí. Tengo que confesar que no me causaba ninguna emoción del otro mundo ni demasiada excitación, era más que nada intriga. Recuerdo que me puse mi jean nuevo, una remera blanca y zapatillas azules. Esperé por veinte minutos y finalmente me fui. Caminé hasta un local cercano a cambiar un regalo de navidad y, por las dudas, volví a pasar por el lugar de encuentro. Ahí estaba ella, con mirada nerviosa y enojada al mismo tiempo. Me volví a sorprender de que fuese tan alta y flaca y de lo grave de su voz. Me reprochó que me haya ido, me tildó de mal educado y construyó una pared de hielo a mi alrededor por cerca de diez minutos. Castigadora.&lt;br /&gt;Mi café estaba cerrado por un evento de, recuerdo, American Express, así que caminamos casi diez cuadras hasta encontrar otro lugar que nos gustara y que, a pedido de ella, estuviese más alejado del centro en caso de que su-papá-la-viera. Pidió un jugo de naranja y me miraba, desde la otra punta de la mesa, con aires de suficiencia. Charlamos, como de costumbre, de música, de David Lachapelle, del abuso de drogas y de películas. Jamás me voy a olvidar la manera en que me dijo: -"La verdad que no sé qué hago hablando con vos"- cuando le respondí que no había visto la película de la que me hablaba. Por más de hora y media la conversación se extendió entre cigarrillos de niña rebelde, uñas pintadas de azul, zapatillas estridentes y pelo largo hasta la cintura. Sarcasmos, ironías, nos poníamos a prueba el uno al otro, yo tratándola de nena y ella tratándome de pedante. Compramos cigarrillos en un kiosco, le regalé un encendedor azul (color que luego se convertiría en fetiche entre nosotros) y finalmente la acompañé a tomarse el colectivo. Llegó más rápido de lo que esperábamos, me saludó así-nomás, me dejó su cigarrillo a medias y un gusto amargo en la boca. Volví caminando a casa, pensando que según mis sospechas, no era más que una quinceañera rebelde como tantas otras. A las dos horas estaba frente al monitor esperando ver su nick. "rehab" is online. aaaaah.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-370319772491727967?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/son-multiud-iii-vol-1.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-2953643227305410489</guid><pubDate>Fri, 07 Aug 2009 07:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-07T01:03:12.091-07:00</atom:updated><title>(son multitud) II</title><description>Con la mudanza llegaron los nuevos cambios. Aprender a adaptarse a la vida en la ciudad, al ruido de los autos desde la ventana, a dejar de sentir el olor a alcanfor en el jardín y conformarse con un balcón con baldozas rojas enceradas. También llegó, por supuesto, lo más temido: el nuevo colegio. Esta vez era más como un desafío y entre tanto ruido de mudanza y microcentro apenas me preocupé por pensar en lo que vendría. Con siete años recién cumplidos entré a segundo grado por la puerta grande. Era un colegio católico de varones solos a cuatro cuadras de mi casa y desde un principio todo fue viento a favor. Era más alto que el resto, venía de otro lugar, dibujaba mejor que todos y, como si fuese poco, sabía escribir con letra cursiva y leía de corrido. Me sentía un James Dean de escuela primaria, con actos de rebeldía como contestar a las Señoritas (en este colegio no habían rastros de ninguna "Miss") o ir y volver caminando solo cuando al resto no lo dejaban cruzar la calle sin la compañía de un mayor.&lt;br /&gt;Todos querían sentare conmigo, cual rockstar extranjero que se incorporaba al curso, y yo me sentía nadando en leche condensada. Así fue que conocí a "P".&lt;br /&gt;"P" era bastante distinto a mi, era más bajo y delgado, tenía el pelo rubio y con rulos y ojos celestes cual querubín. Era la clase de chicos que se tomaban todo bastante a la ligera, no tenía problemas con nadie, hacía su vida. Era divertido, sociable y aunque no se destacaba en nada, todos lo querían y, modestia aparte, al mismo tiempo lo envidiaban por ser mi amigo. Así fue como transcurrió mi primaria entera de la mano de "P", inventando historias que sólo nosotros nos creíamos y riéndonos a escondidas del resto del curso. Por supuesto, hubieron otros amigos en esos 5 años en los que fuimos inseparables, pero ninguno estaba a la altura de "P". Él me acompañaba en todas mis ideas y su jardín era lo más cercano a la jungla que un chico pos-moderno-de-ciudad como yo podía tener.&lt;br /&gt;Cuando cumplimos doce años empezamos la secundaria. Era todo hormonas y ventanas empañadas. Fue durante ese año de axilas odorosas por primera vez que nos hicimos más inseparables que nunca. Podíamos compartir gustos por la música, salíamos juntos, nos pasábamos las tardes de viernes dando vueltas por el shopping de la zona y nos reíamos hasta hartarnos como cualquier pre-púber y su ingreso a la famosa edad-del-pavo.&lt;br /&gt;Llegó el verano, los 34º sobre el asfalto y con él la prueba más difícil de todas: irnos de vacaciones juntos. Mis viejos todavía tenían nuestra ex-casa en el norte y nos íbamos a pasar todo diciembre allá, y "P", después de rogarle a su mamá que lo dejara, nos acompañaría.&lt;br /&gt;Llegamos un día antes de que fuese mi cumpleaños que también, por más increíble que suene, es el día en que "N" cumple años. Rigurosamente como todos los años hasta ese año, la llamé a su casa, esta vez para darle la sorpresa de que estaba ahí y de que íbamos a poder pasar el día juntos. Nos encontramos en una heladería a algunas cuadras de mi casa, "N" con su séquito de amigas enamoradas de Leonardo Di Caprio y yo con "P", enamorados de Luisana Lopilato. Todo fue clima de reencuentro, de recuerdos, de abrazos de más cariñosos y de vuelta a sentir ese calorcito en el pecho que no había sentido en todo mi tiempo de escuela católica para varones.&lt;br /&gt;Así fue que siesta tras siesta nos juntábamos para ir a la pileta de "N", de alguna de sus amigas y hasta incluso de "A", a quien también volví a ver durante todo aquel mes de diciembre. Todo iba bien bajo aquellos 40º de sensación térmica y conforme aumentaba el clima, volvían mis escondidos sentimientos por "N".&lt;br /&gt;Una tarde, mientras tomábamos coca-cola en el borde de la pileta, pude ver como "P" y "N" se veían de manera diferente, se reían sin hablar y se salpicaban el uno al otro con los pies sumergidos en el agua. ¿Cómo describir aquella sensación? . Era una mezcla amarga, amarguísima que ni se comparaba con nada antes vivido. Era un combo de odio a mi mejor amigo, de celos y de bronca. ¡Atrevido! . Ella formaba parte de mi pasado y había sido mi secreto no tan bien guardado durante los últimos cinco años y ahora, él, descarado mocoso de rizos perfectos se atrevía a salpicarla de agua. Mis torpes intentos por acercarme a ella siempre terminaban en alguna catástrofe: le tiraba la coca-cola en el pelo o la empujaba sin querer al agua. No había caso, nada de lo que intentara podía revertir aquella situación en la que yo mismo, iluso, me había puesto.&lt;br /&gt;Las noches eran incluso más difíciles que los días. Bajo el frío del aire acondicionado y con "P" durmiendo a mi lado, dormir se hacía imposible. Eran enorme mis ganas de confesarle que yo estaba enamorado de "N" y que lo había estado desde hace tantos años, y por otra parte no pensaba más que en asfixiarlo con la almohada mientras roncaba plácidamente. La mayoría de las veces me sentaba dramáticamente en el balcón a pensar en lo injusta que estaba siendo mi vida y fantaseaba con que era parte de una telenovela y que los espectadores pensaban que yo era el bueno y "P" el canalla de la historia. Si en ese entonces hubiese fumado, hubiese sido la postal perfecta del dramatismo adolescente.&lt;br /&gt;Finalmente ocurrió lo inevitable: "P" y "N" se pusieron de novios. En un torpe descuido mío en el que fui al kiosco, las amigas de ella crearon la situación perfecta para dejarlos solos y que ocurriese la divina tragedia. Me acuerdo que cuando volví los vi abrazados con aires de satisfacción en la hamaca paraguaya y yo intentaba controlar las lágrimas que explotaban, de dolor, de bronca y de celos.&lt;br /&gt;La última semana de diciembre fue básicamente igual. "P" y "N" acurrucados en algún rincón, yo haciendo comentarios ácidos sobre "lo ridículos que se ven los dos", y el resto del grupo hartándose de mis incontrolables celos y, finalmente, dejándome de lado. Corría con la suerte de que "N" no había dado su primer beso y tenía miedo, por lo que le hice jurar a "P" que él no lo sería. Si bien era el primer "noviazgo" de ambos, no quería bajo ningún aspecto que "P" fuese tan significativo en la vida de ella y tenía la ilusión de que ella, finalmente, descubriese que era yo el héroe mártir de aquella historia de verano.&lt;br /&gt;Al fin llegó el día. Subimos los bolsos al auto y nos volvimos de aquellas turbulentas vacaciones. Para esos días "P" y yo prácticamente no nos dirigíamos la palabra, situación que mi padre desaprobaba tildándome de inmaduro y envidioso. Con lágrimas en los ojos "N" y "P" se despidieron mientras yo esbozaba una sonrisa de satisfacción, sabiendo que los estaba separando por el resto de sus vidas.&lt;br /&gt;Quinientos quilómetros después, "P" y yo ya estábamos riéndonos en el auto mientras cantábamos al unísono algún tema de Cacho Castaña. Al año siguiente dejaríamos de ser amigos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-2953643227305410489?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/son-multitud-ii.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-6137216733543476434</guid><pubDate>Thu, 06 Aug 2009 07:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-07T01:03:33.538-07:00</atom:updated><title>(son multitud)</title><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Desde que tengo memoria, mi vida amorosa, además de dramática, tormentosa y escaza, siempre se vio envuelta en intrusiones de terceros. Aunque si me detengo a pensar en aquellos "terceros" podría casi afirmar que  sombra de un extra en todas fue la base de todas y cada una de mis relaciones. Incluso, haciendo un gran esfuerzo por recordar, el primer gran amor de mi vida fue compartido casi a medias con quien, por aquel entonces, era mi mejor amigo. ¿Qué prueba más sólida existe de mi extraña condición que tres preinfantiles que comparten una misma historia?.&lt;br /&gt;Eran los 90, auge de hombreras y década de abundancia menemista. Colegio privado, uniforme verde con un trébol, huevos kinder a un peso. Empecé por aquel entonces el jardín, al igual que casi todo en mi vida: llorando. El terror de aquellos veintipico uniformes mirándome mientras yo entraba, con los ojos acuosos y la cara colorada y Miss (porque, repito, era época menemista y no existían las "señoritas") Eugenia me ofrecía sus manos creadoras de masa de sal para que me sentase en alguna de esas sillas al ras del suelo. Y a partir de ahí, todo fue encaminándose. El recreo junto a la reja, la huerta, los power rangers, etcétera, etcétera. No recuerdo con exactitud cuál fue el momento justo donde empezó todo, más bien me viene a la mente un menjunge con olor a plasticola, crayón y mocos, pero fue a mis cuatro años que comenzó a engendrarse mi primer y segundo (ya veremos por qué segundo) gran amor, que al igual que todos los que le seguirían, sería compartido.&lt;br /&gt;Tenía los ojos del marrón más claro que recuerdo, eran prácticamente amarillos del mismo tono que su pelo. Parecía salida del trigo mismo. Era fuerte, prepotente, y jamás la vería despeinada ni sucia. Era la antítesis de las demás compañeritas. Si la mochila de todas era rosada, pues la de ella era roja. La rebelde, en el buen sentido, del curso, con la que todos querían sentarse. La que tenía el pony de plástico más brillante y la sonrisa más linda del continente (o por lo menos a mi así me parecía). Incluso su nombre encerraba cierto mistisismo y creo que jamás se borrará de mi mente.&lt;br /&gt;No sé cómo fue que "N" y yo nos acercamos por primera vez, pero de un segundo a otro nos volvimos inseparables, aunque ella siempre guardaba cierta distancia y esceptisismo, tan típico de su personalidad. Ella era del tipo de chicas que te decían: -"Tonto."- si les confesabas que te gustaba, pero con la dosis justa de dulzura como para que volvieras a intentarlo la semana próxima.&lt;br /&gt;Así como apareció ella, salida del trigo, apareció también "A" salido de entre las piedras. Era un poco más bajo que yo, con los dientes separados, el pelo rubísimo y los ojos casi negros. Él era exactamente todo lo que yo no; era atlético, simpático, gracioso. Era de la clase de chicos que podía trepar la pared de la huerta y meterse a escondidas a la casa que estaba pegada al jardín. Yo era de los que lo miraban desde abajo, excitados por semejante hazaña, pero incapaces de levantar las piernas por encima de mis rodillas. Así como con "N", y de un día para otro, nos volvimos también inseparables. Eramos un dúo que no venía por separado y si él se movía hacia la izquierda, yo lo hacía hacia la derecha para contrarrestar su peso.&lt;br /&gt;Y así comenzó todo a mezclarse, antes de que yo tuviera la confianza que adquirí con cada uno de ellos, ellos traían su historia desde antes (una semana, digamos, que en un jardín de infantes puede equivaler a años). El vínculo que encerraban era más especial, más pícaro quizás. Cuando estaban en frente mío sentía el frío del paredón que me alejaba de ellos y de lo que guardaban. Las cosas entre "N" y yo eran más distantes, más misteriosas, cargadas de miradas y silencios, de excusas para sentarnos juntos sin que el otro se diera cuenta.&lt;br /&gt;La situación se extendió durante casi dos años, sin que ninguno avanzase más que el otro. Todo era compartido y paso a paso, mientras que ella era quien nos marcaba el ritmo al que podíamos acercarnos. Mientras yo me mordía de vez en cuando mis celos por "A", entre los tres íbamos creando una especie de burbuja irrompible donde nadie podía entrar, donde los límites no eran claros y donde el lugar que ocupaba cada uno, era intercambiable por el que estaba a la derecha, como una especie de juego de mesa tácito al que jugábamos de a tres.&lt;br /&gt;Luego llegó la mudanza, la separación, los novecientos y tantos kilómetros, los colegios nuevos de cada uno. Siguieron, por supuesto, las cartas, los llamados, incluso uno que otro e-mail cuando fuimos un poco más grandes. Después el tiempo, la distancia, la preadolescencia, la vergüenza del yo-gusto-de-vos-vos-gustás-de-mi?, la sequía y así por algún tiempo hasta prácticamente perder la conexión. Ninguno de los tres jamás confesó lo que le pasaba (hasta ese entonces).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-6137216733543476434?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/son-multitud.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-3240020506953346041</guid><pubDate>Mon, 03 Aug 2009 07:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-03T00:09:10.007-07:00</atom:updated><title>18:00</title><description>colgar un estante, aunque ni siquiera sepa cómo.&lt;br /&gt;llenarlo de libros, una planta, un gatito de los chinos.&lt;br /&gt;barrer el piso, de cemento alisado, limpiar los vidrios&lt;br /&gt;tender la cama, poner un disco de nico.&lt;br /&gt;el agua hirviendo en la pava, el té de manzana en la alacena.&lt;br /&gt;esconder la ropa en el placard que ya casi no cierra,&lt;br /&gt;enderezar el cuadro de batman, mis zapatos preferidos, mi jean nuevo.&lt;br /&gt;suena el portero, el ruido del ascensor, el latido fuerte del corazón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-3240020506953346041?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/1800.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-4632655902451383657</guid><pubDate>Mon, 03 Aug 2009 05:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-02T23:04:48.424-07:00</atom:updated><title>hello stranger</title><description>una vez más, desconocida, encontrarte&lt;br /&gt;y que sea otoño otra vez,&lt;br /&gt;que sea respirar difícil, que sea tibio en el esternón.&lt;br /&gt;que sea despertarse, sobrevivir y acostarse&lt;br /&gt;hasta volvernos a encontrar.&lt;br /&gt;que te lleves el vacío, desconocida,&lt;br /&gt;y los escondas en alguno de los cajones de tu cómoda,&lt;br /&gt;en el desorden de perfumes y estampillas,&lt;br /&gt;de esmaltes de uñas y bombachas de encaje.&lt;br /&gt;vomitarte mis secretos, mis viajes,&lt;br /&gt;mis libros, mis discos, mi ropa,&lt;br /&gt;mis anhelos, mis miedos, mis diplomas sin colgar.&lt;br /&gt;encontrarte, desconocida, para volvernos a encontrar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-4632655902451383657?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/08/hello-stranger.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-3462138755163144256</guid><pubDate>Wed, 01 Jul 2009 05:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-30T22:55:54.802-07:00</atom:updated><title>inspiracion</title><description>Y así, como si nada te vas.&lt;br /&gt;Y no es que me duela tu partida,&lt;br /&gt;ni mucho menos,&lt;br /&gt;me duele que te lleves con vos&lt;br /&gt;todos los rastros de mi inspiración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-3462138755163144256?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/06/inspiracion.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-2430232019672880357</guid><pubDate>Mon, 08 Jun 2009 03:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-07T20:57:47.478-07:00</atom:updated><title>desorden</title><description>La cama desordenada, la habitación desordenada, la cabeza desordenada, el corazón desordenado. Te quedás ahí, en frente mío, sin moverte, sin hablarme, sin vestirte siquiera para irte cerrando de un portazo. De pie y sin ropas, te heriría profundamente, te clavaría una a una mis palabras en el pecho sin remordimiento alguno, destrozando tus recuerdos, tomando de vuelta mis refranes, mis películas, mis ídolos, mis defectos y mis discos. Devolviéndote una a una tus inútiles conversaciones que con lavandina lavo de mi mente, escupiendo las palabras que gasté en hablarte, despreciando el momento en que empecé a adorarte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-2430232019672880357?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/06/desorden.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-5389721318026551478</guid><pubDate>Sat, 09 May 2009 07:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-09T01:15:00.498-07:00</atom:updated><title>.</title><description>El día está gris. Lo veo a través de la ventana mientras el sol, desteñido, intenta colarse por los pliegos de la cortina. También está frío a juzgar por las bufandas que veo en la gente. Voy contando, una a una las gotas que se pegan al vidrio y dejo la marca de mis dedos. Una a una hasta que se tornan incontables. Pienso, entonces, que es otro día ideal para perdernos en la ciudad. Día ideal para que estrenes tus botas de lluvia, caminar hasta el museo de arte contemporáneo para darnos cuenta de que está cerrado por refacciones, para sentarnos en las escaleras de la galería hasta que se nos congelen las manos sin que yo logre hacerte reír. Para fumar en el frío hasta que nos arda la garganta y yo sienta que mi voz se parece más a la de los hombres de las películas, hasta volvernos chiquititos en las calles, como si hubiese mucho que caminar. Hablaríamos de ciudades, de París, Francia y de Tokyo, Japón. De vos y tu impermeable que parece una bolsa de consorcio, de mi abrigo de segunda mano y de la gente que nos mira y se ríe. No entienden. Vos y yo tampoco entendemos mucho, si pasó ya un invierno y tres estaciones más hasta que nos volvimos a encontrar en el mismo café, en el lugar donde vemos las luces del centro que se van prendiendo de a poco mientras se hace de noche, de que tenés que volver porque se te hace tarde vaya uno a sabe para qué. Me hablarías, entonces, de tres bandas nuevas, de sonidos industriales, de acordes y cosas que yo no entiendo. Te hablaría, entonces, de dos películas que no viste, de seis lugares a los que no fuiste, de momentos en que te busqué y no viniste. &lt;br /&gt;Veo el vidrio empañado, te llamo y no atendés. Veo el día, la gente, el agua que se acumula hasta besar el cordón de la vereda, las hojas que hacen malabares para no caerse de los árboles, el té que sigue humeando en la taza y el gato que ronronea en el sofá/cama. Tus botas sin estrenar, mi abrigo sin mojar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-5389721318026551478?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/05/blog-post.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-8587997052515637178</guid><pubDate>Sun, 26 Apr 2009 21:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-26T14:44:22.305-07:00</atom:updated><title>domingos de juventud peronista</title><description>Un llamado y bastaba para levantarse de la cama, ponerse los mismos jeans del día anterior, un sweater a rombos y empezar la rutina dominguera. Cigarrillos, té de manzana y arrastrar la resaca del día anterior sobre la manta verde del sillón. Pensaríamos en qué hacer, si salir a sacar fotos con rollos que jamás revelaríamos (pero no, ya es tarde y se está por esconder el sol), si ir al cine aunque ya hallamos visto la película de la semana y extenderíamos la discusión por minutos/horas, al ritmo de algún tema de una banda sesentosa o suspendidos en el acorde de un ukulele y un par de panderetas. Después hablaríamos de Cortázar o de Tarantino, de música post punk y remeras-de-marca, de actrices ya fallecidas y de la Factory, de músicos drogadictos, de musas poperas, de cámaras polaroids y de mujeres-con-frentes-amplias. Después nos saltearíamos un domingo, después un mes de ausencia. Cerraría el videoclub, se ensuciarían las baldozas de la plaza, las cuerdas de la guitarra. El silencio, la púa del Wynco, el adiós a los domingos de la juventud peronista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-8587997052515637178?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/04/domingos-de-juventud-peronista.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-6671872102529271241</guid><pubDate>Tue, 14 Apr 2009 04:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-13T21:10:15.891-07:00</atom:updated><title></title><description>El asfalto como testigo de nuestras caminatas nocturnas. ¿Para qué pretender que no nos buscamos entre las veredas de la ciudad?. Subirse a un colectivo, viajar cuarenta y cinco minutos sin rumbo, pasando de una canción a otra hasta escuchar la que habla del invierno, de la calle y de nosotros. Descender, prender un cigarrillo y caminar con los dedos congelándose en los guantes cortados. Una, dos, tres cuadras. Tu casa, tu vereda, tus cosas, tus pasos abrazando el suelo casi congelado, los días en que te acompañé. Todo. Nada al mismo tiempo. Cae la noche, ya no te busco y los dos sabemos que es mentira. Vuelvo caminando, falta mucho y te veo, abajo de un farol, pretendiendo que tampoco me estás buscando. Pasamos cerca, el uno del otro. Silencio, ya pasó mucho tiempo. ¿Deberíamos reprocharnos la ausencia? . Te reís y se te hunden los cachetes, te muestro mis dientes sonriendo de alegría y sabiendo que este encuentro casual de casualidad no tenía nada. Te acercás hacia mí y no tenés que subir demasiado la mirada. Me abrazo a tu sobretodo. "Ya habrá tiempo para que nos volvamos a desencontrar", pensamos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-6671872102529271241?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/04/el-asfalto-como-testigo-de-nuestras.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-5836710550627518513</guid><pubDate>Tue, 10 Mar 2009 05:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-09T22:59:08.101-07:00</atom:updated><title>In(v/f)ierno</title><description>Me gusta pretender que estamos en invierno. Poner la cafetera y acurrucarme al lado tuyo a fumar lo que queda del último cigarrillo. No me importa que el canal de las noticias indique 36º a las tres de la tarde, para mí solo existen vos, el olor del café y el frío polar ártico que empaña los vidrios. Taparnos con el acolchado escocés aunque te quejes de que estoy pegajoso. ¿Ves? Es mejor así, en medio de este frío ficticio acariciarnos los pies por debajo de las sábanas, sentir las narices congeladas y besarte el cuello hasta que vuelva a la temperatura ambiente. Un invierno ficticio de 37 minutos en medio de una jungla de asfalto infiernizada por el sol, un invierno que es invierno cuando estoy con vos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-5836710550627518513?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/03/me-gusta-pretender-que-estamos-en.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-6431017739486359219</guid><pubDate>Wed, 25 Feb 2009 06:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-24T23:08:54.997-08:00</atom:updated><title>Parte 2</title><description>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Hace horas que intento recordar si lo que quería decir lo había dicho yo o un amigo, algún tiempo atrás en nuestras conversaciones invernales café-y-cigarrillo de por medio en el sillón. Pero no, no recuerdo con certeza qué era lo que quería contar; lo único cierto es que tengo tendencia a apropiarme de comentarios y situaciones ajenas, incluso hasta el punto de autoconvencerme de que fui yo el protagonista de la historia en cuestión. No sé si será un defecto, una patología, un problema psiquiátrico o un don, pero rara vez puedo separar con certeza las cosas que vivo de las que imagino, así que no puedo asegurar que lo que digo que pasó, realmente pasó.&lt;br /&gt;En fin, crucé el molinillo del subte línea D y me paré en el andén (supongo que también se le llama andén en el caso de los subtes), a escasos metros de ella. No podía quitarle los ojos de encima, pensaba que si hacía la suficiente fuerza con la mirada, lograría atraerla hacia mi cuerpo haciendo las veces de polo magnético, o que simplemente se daría vuelta, me sonreiría y volvería a mirar si se acercaba el subte. Pero, obviamente, nada de eso ocurrió. En los dos minutos previos al arribo del subte analicé cada porción de su cuerpo, desde su nuca al descubierto, bajando por el paño del sobretodo, llegando a unos jeans ajustados y terminando en unas zapatillas también embarradas por los maliciosos adoquines. -"Se largó de vuelta"- dijo una señora con un dorado tono de voz que hacía juego con sus zapatos, cartera, collar y pelo, mientras se sacudía el agua de aquella esponjosa estructura rubia que llevaba sobre su cabeza.&lt;br /&gt;-"Al fin"- pensé cuando llegó el subte, y en seguida entendí que yo no esperaba el subte y que ni siquiera sabía a dónde me dirigía, de momento sólo importaba seguirla. Entré al vagón del subte calculando ingresar al mismo  que ella, pero por distintas puertas, para no quedar como un acosador (que era en lo que me había convertido, prácticamente) y par que tuviésemos la oportunidad de cruzar miradas al encontrarnos. Pasó lo esperado: ella ingresó y permaneció de pie en la otra punta del vagón, lo que me hizo cruzarlo entre feroces miradas de pasajeros, para permanecer viéndola inmersa en su lectura, apoyada levemente contra una de las ventanas. Si Da Vinci viviese aún, estoy seguro que hubiese pintado aquel retrato de perfección, sin dudas. Cada parte encajaba exactamente con la otra, desde el barro de las zapatillas hasta la tapa del libro, sus enormes ojos marrones perdidos entre aquellas letras y el sobretodo rojo un poco desprendido mostrando una camisa a cuadros azules y blancos, similar a una que yo tengo. -"¡Hasta tenemos los mismos gustos!"- me dije intentando, una vez más, autoconvencerme de que ella era la indicada y que no dejarla ir era lo mejor que había hecho en mi vida. La gente seguía perdida en sus rutinarios viajes en subte, leyendo el diario ya desactualizado a las 7,45 de la tarde, enviando mensajes, escuchando música, etc. Nadie reperaba en ella y (gracias a Dios) tampoco en mi y mi mirada desorbitada.&lt;br /&gt;Avanzaron las estaciones, no supe contar cuántas ni sabía con certeza qué recorrido estaba haciendo. Las puertas se abrieron bruscas con un sonoro "piiiiip" de alerta y vi entre la multitud moverse el abrigo rojo. Me faltaban piernas para correr hacia la puerta y aquella egoísta multitud humana no me dejaba avanzar. Finalmente lo logré y me encontraba caminando a unos escasos ocho pasos de ella. "Salida" indicaba un cartel verde que ella siguió y yo, por supuesto, también. Las escaleras estaban llenas de barro, clara señal de que la lluvia no había parado, y pude verla ajustándose el sobretodo mientras se disponía a abandonar aquel mundo subterráneo. Desde luego, yo hice lo mismo con el mío, aseguré mi bolso contra el cuerpo y la seguí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-6431017739486359219?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/02/parte-2.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-685934667937941664</guid><pubDate>Mon, 23 Feb 2009 07:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-24T23:15:23.562-08:00</atom:updated><title>Intervalo IV (autobombo)</title><description>mientras esperamos la llegada del otoño (momento en el cual mi verborragia literaria se incrementará por millones, lo prometo) pueden ir pasando por:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cafe-y-cigarrillos.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no es lo mismo, pero bue...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-685934667937941664?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/02/mientras-esperamos-la-llegada-del-otono.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-4224430939946789698</guid><pubDate>Thu, 12 Feb 2009 19:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-24T23:14:47.357-08:00</atom:updated><title>Intervalo III</title><description>cincuenta centavos y una remera del pato donald. tres cigarrillos, dos pantalones colgando de la silla, un par de anteojos. restos post-matutinos que acompañan un sueño que terminó en pesadilla, que acompañan la resaca y las (falta de) ganas de pedir perdón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-4224430939946789698?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/02/cincuenta-centavos-y-una-remera-del.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-3842307861839063006</guid><pubDate>Fri, 06 Feb 2009 04:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-05T20:09:23.679-08:00</atom:updated><title>Intervalo II</title><description>A veces pienso,&lt;br /&gt;que todo es culpa del dramatismo.&lt;br /&gt;El 50% de Andrea del Boca que habita en mí&lt;br /&gt;se disputa la mitad restante&lt;br /&gt;con la Grecia Colmenares que todos llevamos dentro.&lt;br /&gt;La culpa, señores, la tienen las telenovelas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-3842307861839063006?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/02/intervalo-ii.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-1749398831496293980</guid><pubDate>Mon, 26 Jan 2009 01:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-25T17:39:10.971-08:00</atom:updated><title>Intervalo I</title><description>Y entonces busco, con emoción y desde lejos, los nuevos rastros de tu ausencia.&lt;br /&gt;Pienso en qué me sorprenderá esta vez, si será predecible y conocido, si será lo que charlamos alguna vez, allá, en el invierno pasado.&lt;br /&gt;Busco, entre colillas de cigarrillos y filtros de café, entre calor de estufa y ollín en la pared.&lt;br /&gt;Busco en vano, lo que jamás empezaste, lo que jamás vas a terminar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-1749398831496293980?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/01/intervalo-i.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-7421461226547970380</guid><pubDate>Fri, 23 Jan 2009 15:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-24T12:57:31.358-08:00</atom:updated><title>Parte 1</title><description>No hay muchas cosas ciertas sobre lo que voy a contar, lo único cierto es que ni yo estaba ahí ni ella estaba ahí, y al decir esto no puedo evitar recordar la invitación al casamiento de mi entrenadora de handball de los 11 años que decía algo así como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él estaba allí.&lt;br /&gt;Ella estaba allí.&lt;br /&gt;Y vos...&lt;br /&gt;¿dónde vas a estar el 11 de octubre?&lt;br /&gt;¡En el casamiento de Ana y Juan!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así podría dar más detalles de ese casamiento, como que se festejó en el galpón donde entrenábamos y que había esculturas hechas de frutas, como un oso de naranjas y un ananá que imitaba algún animal de forma extraña, pero no es eso lo que me interesa contar.&lt;br /&gt;Yo tenía cerca de 21 años y volvía de la facultad en pleno invierno, con el sobretodo ceñido y un sweater de feria americana que tenía esquiadores bordados en el pecho. Fumaba el último cigarrillo de un atado de veinte, y contaba con seteinta y cinco centavos en el bolsillo derecho, suma que no alcanzaba a reponer otro paquete de Marlboro ni equivalía a un pasaje del sesenta y cuatro para volver a casa, así que caminé. Bajé por Thames, caminando entre adoquines sueltos que salpicaban barro acumulado de lluvia invernal, y recorrí cerca de doce cuadras en las que el peso de mi bolso se hizo notar sobre mi columna escoliósica, hasta llegar a la esquina de Araoz, donde todavía funciona aquel barcito atendido-por-sus-propios-dueños, que siempre me causó curiosidad. Entre el ruido escaso de esa zona poco transitada en días de semana y mi creciente hambre de caminador forzado, poco era lo que captaba mi atención de regreso a casa. Y digo poco, porque fue entonces que agradecí al cielo haber contado con tres monedas de veinticinco en todo mi capital universitario. En las escaleras de la estación de subte Parlamento, cincuenta y cuatro kilos de perfección humana hechas metro setenta y dos, descendieron lentamente en un menjunge de tapado rojo con botones blancos y pelo corto-como-varón. No soy un tipo impulsivo, y menos lo era en mi tercer año de facultad, pero por alguna razón que todavía ignoro, decidí seguir los pasos de aquella extraña y adentrarme en aquel misterioso y húmedo mundo subterráneo. La seguí hasta la boletería, donde la vi deslizar noventa centavos con sus manos frías por debajo del vidrio recibiendo a cambio un boleto de subte que, pensé, la alejarían por siempre de mi vida. Las pantallas de los televisores anunciaban que todavía faltaban 3min. 45 seg. para el arribo del próximo tren, tiempo suficiente para revisar todos y cada uno de mis bolsillos en la búsqueda de los quince centavos que me separaban de aquel cruel molinillo discriminador. Busqué con desesperación, en los bolsillos de mi sobretodo y en los bolsillos húmedos del jean, pero sin resultado alguno. Finalmente, hundí mi mano en las oscuras fauces de mi bolso, lugar inhóspito que albergaba infinitas cantidades de basura innecesaria, hasta que di con el frío metálico de una monedita de diez. 2 min. 07 seg. marcaba la pantalla, y todavía faltándome 5 centavos encaré con paso decidido hacia la boletería. "Hola, un boleto por favor" dije desinteresadamente mientras hacía de cuenta que revisaba mis bolsillos en busca de la suma exacta. Saqué los ochenta y cinco y los conté en la cara del vendedor. "Uy! Me faltan cinco" dije descaradamente, "¿Tenés cambió de 100? Porque no tengo nada más chico" volví a mentir. "Tomá flaco, me debés cinco" y partí rumbo al molinete y a aquel sobretodo rojo causante de semejante asaña.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-7421461226547970380?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2009/01/parte-1.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-6926679126930569671</guid><pubDate>Wed, 31 Dec 2008 04:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-30T21:24:14.672-08:00</atom:updated><title></title><description>&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Se te olvida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;que me quieres a pesar de lo que dices&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;pues llevamos en el alma cicatrices&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;imposibles de borrar...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Y hoy resulta que no soy de la estatura de tu vida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;y al soñar otros amores se te olvida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;que hay un pacto entre los dos...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Por mi parte&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;te devuelvo tu promesa de adorarme&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;ni siquiera sientas pena por dejarme&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;que ese pacto no es con Dios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Canta el Trio Los Panchos y yo pienso que, después de todo, diez uñas azules no son tan difíciles de olvidar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-6926679126930569671?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2008/12/se-te-olvida-que-me-quieres-pesar-de-lo.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-334039754759304644</guid><pubDate>Fri, 26 Dec 2008 00:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-25T16:39:16.899-08:00</atom:updated><title>tiempo (pienso)</title><description>Con la guia T en la mano y el olor a pólvora de los chasqui-bums pegado en la nariz pienso, que el transporte público avanza muy rápido o que la vida va muy lento. Que el trayecto Bulnes-Palermo debería durar lo que mi mirada entre tus cejas cuando buscás a no-sé-quién entre la gente. Que la cerveza se calienta antes de que la termine y las zapatillas pasan de moda antes de que las estrene. Pienso, que los instantes duran más que los momentos y los momentos se congelan en el tiempo para durar más que el trayecto Bulnes-Palermo, que el olor a pólvora en navidad, que las zapatillas en sus cajas y que la cerveza en un vaso. Pienso, que no es justo el congelamiento arbitrario de los momentos en mi mente, que ojalá algunos se borraran en el mismo tiempo en que un par de medias nuevas dejan de serlo, en que un litro de agua se enfría en un termo, en que los bordes de la pizza se los coma el perro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-334039754759304644?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2008/12/tiempo-pienso.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6554338014473841122.post-5355276177081300861</guid><pubDate>Mon, 22 Dec 2008 04:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-21T20:48:32.927-08:00</atom:updated><title>el olor de los días</title><description>Me acuerdo en estas fechas, cuando los días tenían olor. Olor a nuevo los lunes, a viejo los martes. La nostalgia perfumaba los domingos y los jueves eran mezcla de incertidumbre y frío que inspiraba a escribir con un café en el escritorio. Después se les fue apagando la esencia, se fue goteando el frasco y se estancaron en el olor del día a día. Y así fueron teniendo todos los días, el mismo olor a día. A falta de inspiración, a calor acumulado, a humedad después de lluvia y ya no había forma de perfumarlos. Ni las plantas del jardín, ni las cajones-con-olor-a-abuela. Nada. El mismo olor a través del calendario, pasando por la primavera y el verano, hasta que el primer ventarrón del otoño trajo el olor a hojas secas, a árboles llorando semillas y fue volviendo... Volviendo el olor a inspiración, a nostalgia perdida en la lluvia, a martes por la tarde con guantes cortados y a taxis en medio de la noche para calentarse la punta de la nariz en semejante frío invernal. El olor a los cuerpos chocándose en la parada de ómnibus para mantener el calor que evadía los pulóveres para convertirse en humedad y luego lluvia. El olor de los días...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6554338014473841122-5355276177081300861?l=misdiassinmi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://misdiassinmi.blogspot.com/2008/12/el-olor-de-los-das.html</link><author>telastomas@hotmail.com (Tomás)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item></channel></rss>